Hay caminos que no se recorren en línea recta.
El mío ha estado siempre ligado a la comunicación, aunque durante muchos años no supe verlo con claridad. He pasado por diferentes mundos y profesiones, he vivido etapas muy distintas y, en cada una de ellas, he ido incorporando experiencias que hoy forman parte de la persona que soy.
Mi relación con la comunicación comenzó de alguna manera en el entorno familiar y artístico. Desde muy joven estuve cerca de la música y de los medios de comunicación, aunque durante una primera etapa de mi vida mi camino profesional discurrió por otros lugares. Trabajé durante catorce años en la banca y conocí desde dentro el mundo de la empresa, la disciplina y la responsabilidad profesional.
Pero siempre hubo otra inquietud.
La música, la radio, la televisión, la escritura, la comunicación con otras personas.
En distintos momentos de mi vida intenté acercarme a esos mundos. Viví en Madrid y posteriormente emprendí una etapa importante en México, donde tuve la oportunidad de acompañar a Rocío Jurado durante una de sus giras.
Aquella experiencia me permitió conocer desde dentro una parte del mundo artístico y musical que hasta entonces había contemplado desde otra perspectiva. Fueron años de aprendizaje y de experiencias que, con el tiempo, se han incorporado de una manera u otra a mi forma de entender la comunicación y el mundo del espectáculo.
Durante años trabajé también en el ámbito de la astrología y las consultas, una etapa intensa en la que pude conocer profundamente a muchas personas y acompañarlas en momentos importantes de sus vidas. Fue una experiencia que me enseñó mucho sobre el ser humano y que forma parte esencial de mi recorrido.
Más adelante regresé al mundo artístico y musical. Creé mis propios proyectos, escribí canciones y desarrollé diferentes iniciativas vinculadas a la música y a la figura de mi tío, buscando también recuperar una parte de aquella historia familiar que había estado presente desde mi infancia.
Aquella etapa me llevó de nuevo a los medios.
Aparecí en televisión, participé en programas y entrevistas y tuve la oportunidad de cantar y hablar de mi trayectoria en diferentes espacios, entre ellos Telecinco y la televisión autonómica del Principado de Asturias. También fui entrevistado por otros medios y recibí un reconocimiento a mi trayectoria artística.
Fueron momentos importantes.
No porque todo aquello se convirtiera en una carrera continuada, sino porque me permitió comprobar algo que, con el tiempo, he comprendido mejor: la comunicación siempre ha estado ahí.
A veces a través de la música.
A veces a través de la radio.
A veces mediante la televisión.
A veces hablando de astrología y espiritualidad.
Y ahora, a través de los nuevos medios digitales.
Con los años he aprendido que una trayectoria no tiene por qué ser una línea recta. Hay etapas que se cierran, proyectos que desaparecen, caminos que se interrumpen y otros que vuelven cuando parecía que ya habían quedado atrás.
Hoy no siento la necesidad de recuperar todo lo que hice en el pasado ni de repetirlo.
Prefiero quedarme con lo aprendido.
Con las personas que conocí.
Con las experiencias vividas.
Con las oportunidades que llegaron y también con aquellas que no llegaron a desarrollarse.
Todo ello forma parte de mí.
Hoy vuelvo a mirar hacia la comunicación desde otra perspectiva, con la experiencia de los años y con la libertad que ofrecen las nuevas tecnologías. Ya no es necesario esperar a que una gran empresa, una emisora o una televisión abra una puerta. Hoy podemos crear nuestros propios espacios y encontrar directamente a las personas con las que queremos compartirlos.
Por eso nacen y evolucionan mis actuales proyectos.
Espacios para conversar.
Para entrevistar.
Para explorar la astrología, la espiritualidad, la consciencia y el misterio.
Para escuchar historias y conocer a personas.
Para seguir aprendiendo.
Y, sobre todo, para comunicar.
Quizá, después de tantos años, empiezo a comprender que todas aquellas etapas aparentemente desconectadas formaban parte de una misma historia.
Una historia que todavía continúa.
**Este es el lugar desde el que vengo.
Y este es también el lugar desde el que sigo avanzando.**